Las estadísticas dicen que muchos trabajadores y trabajadoras dejan sus empresas porque quieren mejorar o simplemente están «quemados» o sufren «Burnout». Durante los primeros nueve meses de 2025, se registraron más de 1,8 millones de renuncias voluntarias (un aumento del 6,5% interanual), lo que indica una alta inestabilidad o cambio de carrera, afectando principalmente a contratos indefinidos.
El significado de esto es querer avanzar o dejar una empresa en la que ya no estás a gusto, o simplemente recibes una oferta mejor. A mí personalmente, aparte de la Retribución me mueve el proyecto. Necesito sentirme parte de un proyecto siempre, que me haga crecer y me haga sentir motivado, creciendo con la empresa.
Si confías en ti, cambiar tiene sus riesgos, pero pueden ser riesgos más o menos controlados si conoces lo mejor posible la empresa a la que te vas. Luego está la problemática de que encajes con los valores de la empresa nueva, de que tengas feeling con la nueva Dirección y que te encuentres identificado con lo que haces a diario.
En derecho laboral, hacer las maletas tiene también sus riesgos, y te quiero avisar. Si cambias de trabajo yéndote tú por baja voluntaria, si en la nueva empresa te despiden en periodo de prueba, que sepas que no tendrás derecho a paro en ese momento por haber sido precisamente baja voluntaria en el trabajo anterior.
Pedir la baja voluntaria para cambiar de empresa implica finalizar tu contrato actual por decisión propia (dimisión), renunciando a la indemnización y a la prestación por desempleo (paro). Tienes derecho a un finiquito (salario del mes, vacaciones no disfrutadas, pagas extra) y obligación de dar el preaviso según convenio para evitar descuentos en la nómina.
Consecuencias clave al pedir la baja voluntaria
- Sin paro ni indemnización: Al ser una renuncia unilateral, no se tiene derecho a indemnización por despido ni a solicitar la prestación por desempleo.
- Obligación de preaviso: Debes comunicar tu baja por escrito con la antelación que marque tu convenio colectivo (generalmente 15 días). No hacerlo permite a la empresa descontar los días de preaviso no cumplidos de tu finiquito.
- Finiquito: Recibirás la liquidación de las cantidades devengadas y no cobradas hasta tu último día de trabajo (salario, vacaciones no disfrutadas, parte proporcional de pagas extras).
- Contrato de trabajo: Tu relación laboral con la empresa actual finaliza.
Te recomiendo entonces
- Revisa tu convenio: Consulta el plazo de preaviso exigido.
- Baja por escrito: Presenta la dimisión por escrito para que quede constancia y fírmala con «no conforme» si dudas del finiquito.
Por tanto, cambiar de proyecto supone no solo un riesgo vital sino que también estás sometido al Derecho Laboral. Sabiendo esto, tú ya decides.

